El adiós a Fidel

Llevo tiempo sin postear. Perdón. Este blog se escribe a retazos. En los chances libres que dejan mis mil ocupaciones, mis horas cargadas de tecleos, escrituras, revisiones y publicaciones. Pero aquí estoy. Hoy no pienso publicar nada nuevo. Mi objetivo es saldar una deuda que ya me carcome la conciencia: no he escrito nada, aquí, sobre Fidel, el hombre que convirtió a Cuba en un símbolo para la izquierda del mundo y en el “mundo posible” de los desposeídos que ya no aspiran a nada en muchas partes del planeta.

Comparto con ustedes la cobertura que hicimos en el equipo multimedia de Juventud Rebelde durante los 9 días de luto nacional que sucedieron a su fallecimiento:

Y nos fuimos al William Soler

Ya está! Después de no pocas correderas y algún que otro dolorcito de cabeza, finalmente nuestro Comité de Base UJC en Juventud Rebelde estuvo en el Hospital Pediátrico William Soler, de La Habana. Durante semanas recogimos juguetes, implementos escolares, cualquier cosa que los trabajadores de JR quisieran depositar en una caja (forrada con fotos de Messi, perdonen porque se nos fue de la mano el entusiasmo 😉 ) para llevar a la sala de onco – cirugía pediátrica.

He aquí nuestras fotos y el video de JR tv.

Caminando, vamos caminando o JR TV

Hoy solo escribo para dejarles una pequeña muestra de lo que estamos haciendo de nuevo en Juventud Rebelde, donde el Consejo de Dirección ha apostado por la producción  multimedial de una manera seria y entusiasta.

Ya diversificamos los perfiles, trabajamos en la cooperación entre los departamentos vinculados a  la producción periodística y … muy pronto verán muestras de  producciones más grandes.

Por ahora, solo comparto con ustedes algunos de los videos producidos por nuestra productora: JR tv

 

Necesidad, posibilidad y realidad de un periodismo nuevo

Por:

Gracias a algunas bondades de Internet cualquier ciudadano es un reportero en potencia, y a eso, como a otras tendencias de inspiración política, estilística o tecnológica que renovaron el periodismo, se le ha dado en denominar nuevo periodismo.

Un verdadero alarde de la democracia electrónica, inaugurada, vaya casualidad, por el primer presidente de la televisión, J. F. Kennedy, en la misma época de la transmisión del juicio en Israel al genocida nazi de la «solución definitiva», del primer viaje al cosmos y de la invasión mercenaria a Girón.

Democracia coronada (¿otra casualidad?), por el primer presidente 2.0, Barack Obama, a quien sucedieron en vertiginoso ascenso de la tuiplomacy (diplomacia a través de twitter), connotados líderes de todas las geografías y posturas, para todo tipo de discurso, en 140 caracteres y en detrimento, por ejemplo, del editorialismo.

Paradójicamente, Wikipedia, la enciclopedia concebida por los propios internautas, reconoce que el periodismo es una disciplina profesional que no puede democratizarse para la ciudadanía, que la información no es democracia, sino poder.

Si grabar con la cámara de un teléfono móvil y colgar el video resultante, de relativo impacto social, en YouTube, o intercambiar comentarios desde un blog, es hacer periodismo; si algunos puristas siguen aferrados a la legitimidad de las fuentes mientras cualquiera con acceso a las herramientas tecnológicas de producción, reproducción y distribución de información «informa», ciertamente estamos ante la urgencia de replantear la ética y la deontología periodísticas.

La prensa como arte-facto, sistema, estructura, organización y poder se resiente ante la histeria de la rapidez, la simultaneidad abstracta y el culto a la cantidad; ante una información que asume nuevas funciones y usos no informativos, ya advertidos por uno de los periodistas latinoamericanos más consecuentes (tanto es así que fue uno de los centenares de colegas asesinados en los últimos 40 años por hacer nuevo periodismo). El mexicano Manuel Buendía aseguró el 14 de octubre de 1981 que la comunicación social abarcaba información, publicidad, propaganda y relaciones públicas y que debería ser tomada como una alta prioridad nacional.

Ahora, entre oligomonopolios de la información y periodismo alternativo, hiperinflación de la información y noticias «no sucedidas» (no contadas); cuando aumenta el volumen de datos como garantía de veracidad, proliferan los opinólogos, y se retorna al periodismo tradicional como opción de credibilidad; todo el periodismo es escrito. Pero en un mundo que legitima la velocidad como valor (mientras más rápido, mejor), la velocidad de transmisión de datos no puede suplir el tiempo que se necesita para redactar una noticia o para leerla.

La palabra escrita ha continuado en la vida informativa, en perfecta simbiosis de los sistemas alfabético y alfanumérico, y los periodistas seguimos siendo operadores semánticos, o sea, las personas que, suscribiendo con Hans M. En­zens­berger los usos emancipatorios de las nuevas tecnologías como extensiones de las antiguas, convertimos la realidad en noticia mediante el lenguaje verbal que es tecnología en última instancia. Se impone, por tanto, renovar el pacto de lectura por encima de los ardides para captar público como las republicaciones, la reproducción clónica y la expansión corporativa.

Todavía los representantes de los centros de poder discurren, deciden, se reúnen, celebran, confirman, declaran, notifican, comentan, alegan, creen…, y los protagonistas anónimos de la noticia mueren, son acusados, roban, son desplazados, abandonan, trafican,… el viejo recurso retórico de la descalificación ad hominem.

La realidad noticiosa parece estar exigiendo varios significantes y no solo aquel que designa de manera unívoca a cierta (parte de la) realidad. En consecuencia, el primer axioma metacomunicacional se convierte en ley: no podemos no comunicar; no podemos no tener nada que decir; no podemos ser ni homogeneizadores ni efímeros. Ello implica reconocer una emergencia de procesos y hechos multidimensionales y multirreferenciales, que no son innombrables.

Tenemos «nuevas» noticias, nuevos medios, nuevos soportes, nuevos receptores. Sin embargo, no tenemos nuevo discurso periodístico ni nuevo texto periodístico. Por eso quizá sea necesario reemplazar los tradicionales qué, quién, cuándo, dónde, de la noticia, por el qué de quién(es) y hacia quién(es); el desde cuándo y hacia cuándo; el desde dónde y hacia dónde.

El periodista es siempre nuevo si comparte con el destinatario de su mensaje el mismo nivel de reflexividad social y la capacidad para interactuar y producir socialmente sentido. Si tiene un estilo. Si no considera la noticia de cierta parte del mun­­do como la noticia del mundo. Si permanece, como decía Lenin, más cerca de la vida.

Fuente original: Periódico Granma

Fidel Castro tiene un sitio web

Fidel Castro tiene un sitio web

«Fidel Soldado de las Ideas» se nombra el sitio web lanzado este viernes, desde el Memorial José Martí en La Habana,  por el equipo del portal Cubadebate como parte de sus homenajes por el  90 cumpleaños del Comandante en Jefe de la Revolución Cubana.
La plataforma, cuyo acceso es posible a través de la dirección http://www.fidelcastro.cu, contiene  una amplia compilación de información obtenida de los archivos de varias instituciones que donaron material tan exclusivo como el audio del llamamiento de Fidel, a través de Radio Rebelde, a  una huelga general el 1ro de enero de 1959.

Forman parte del fondo documental que ahora está online una síntesis biográfica día a día, artículos, más de mil discursos e intervenciones desde 1953 hasta la actualidad, casi dos mil citas acerca de diversos temas, alrededor de 400 valoraciones de personalidades sobre su obra, una cronología de los más de 600 atentados contra su vida, además de miles de fotos y cientos de carteles, pinturas, videos, cartas, mensajes, 70 libros para descargar, 55 entrevistas y mucho más.    Sigue leyendo

Qué Manía TV, el paquete y la televisión en Cuba

Qué Manía TV, el paquete y la televisión en Cuba

Por Yisell Rodríguez Milán

Son varios. Mi Habana TV, Bola 8, El Paquetazo, Qué Manía TV… todos existen para y por el Paquete de la semana, como parte de un “cargamento” que empezó por incluir películas, series y revistas extranjeras pero se ha diversificado tanto que ya integra, además, audiovisuales noticiosos producidos por jóvenes realizadores y periodistas cubanos.

Hace medio año, cuando salió Mi Habana TV, el crítico de cine y televisión Joel del Río publicó un breve análisis sobre el mismo donde enumeraba las características generales de este tipo de producciones: fines comerciales, inclusión de publicidad, difusión de noticias de la farándula y la cultura, no existen problemas en divulgar rumores que reconocen como tales, y coexisten en redes sociales como You Tube o Facebook.

“Hace falta recordar, para evitar los tropiezos innecesarios, que para ser alternativo, fresco y auténtico es innecesario renegar, suprimir, o ignorar los aportes del fenómeno cultural al cual estamos intentando crearle alternativas”, escribía Joel del Río.

Partiendo de esa premisa de lo necesario, entrevisté a Rolando Lorenzo León, director de Qué Manía TV, uno de los últimos programas producidos fuera del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT) que circula por el archipiélago. Sigue leyendo

El Rey de La Habana o Esa película!!!!

El Rey de La Habana o Esa película!!!!

El Festival Internacional de Cine de San Sebastián, celebrado en España este septiembre, dejó mucha Cuba en los titulares de las secciones de Entretenimiento y Crítica de no pocos medios de prensa y blogs. ¿La razón? El estreno de El Rey de La Habana, filme de 125 minutos basado en una novela del escritor isleño Pedro Juan Gutiérrez (Trilogía sucia de La Habana, 1998) y dirigido por el laureado cineasta español Agustí Villaronga (Panegre, 2011), quien debió rodarla en República Dominicana pues le fue negada la autorización para hacerlo en el archipiélago.

Estos últimos meses la película se está viendo en Cuba y, para resumirles, la opinión generalizada de cuantos conozco es que causa repulsa e indignación porque “se les fue la mano con la historia”, o “generalizan demasiado”.

Protagonizada por los actores cubanos Maykol David, Yordanka Ariosa, Héctor Medina, Ileana Wilson, Chanel Terrero y Jazz Vila, la cinta cuenta una historia centrada los años 90 cuando, tras fugarse de un correccional, el joven Reinaldo trata de sobrevivir al Período Especial en las calles de La Habana evadiendo la miseria material y moral.

¿Qué dicen los críticos?

Como de una u otra forma en Cuba sí se está viendo ya la película, recomiendo una pequeña ruta de críticas especializadas y comentarios de los participantes en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, donde Yordanka Ariosa ganó la Concha de Plata a la mejor actriz por su interpretación en El Rey de La Habana.

Diego Brodersen, Diario Página 12: “El realizador reserva para los últimos veinte minutos (…) un paquete XXL de miseria y violencia empeñado en shockear al espectador (…) y hacen descender a ‘El rey de La Habana’ a los infiernos del miserabilismo”. Lea más…

Luis Martínez, Diario El Mundo: “Fallida, estridente y, por momentos, incomprensible. (…) una película desestructurada e inconexa donde cada escena refuta la anterior.” Lea más…

Jordi Costa, Diario El País: “Cruda, procaz y marcada por una fragilísima ternura, la película se abre en arriesgada clave grotesca y tragicómica: un registro que el cineasta nunca había tanteado, pero que solventa con visceral energía y gran capacidad”. Lea más… 

Rodríguez Marchante, Diario ABC: “No hay la menor tensión dramática ni social en lo que uno ve en la pantalla, como retratado con una manita de banalidad, y de bananalidad. Seguro que el Papa ha visto otra cosa ahora en Cuba”. Lea más…

Francisco Marinero, Diario El Mundo: “Hay un exceso de violencia y su puesta en escena no ayuda a la credibilidad (…) aquí el efectismo se impone sobre cualquier atisbo de autenticidad”. Lea más…

Pere Vall, Fotogramas: “Tras un inicio arrollador (animación incluida), lo que sigue es un decepcionante y deficiente retrato de una Cuba sucia, ladrona y hundida.”  Lea más…

Dani Arrébola, APTC cine: “Realmente uno llega a sentir cierta dislocación con la miseria allí vivida (exagerada aún más en la novela de Gutiérrez) y en consecuencia sentirse lo suficientemente empolvado -y no solamente de los polvos en cada colcha y colchón- como para no acabar de entender el motivo final de tan mugrienta exposición y, en consecuencia, retirar su mirada”. Lea más…

Carlos Fernández Castro, Bandeja de plata: “He de confesar que durante el visionado de ‘El Rey de la Habana’ he sentido vergüenza ajena en demasiadas ocasiones. Y no solo a causa de su guión folletinesco, la sucesión de situaciones a cual más ridícula, el abuso de escenas sexualmente explícitas, sus nefastas interpretaciones, y su excesivo metraje, sino también por la incapacidad del director a la hora de imprimir el tono adecuado en cada momento. Algo está fallando cuando una película vocacionalmente dramática provoca risas constantes en el patio de butacas”. Lea más…

Christian Leal, Cine y comedias: “No sé realmente que nos quiere vender Agustí Villaronga (PaNegre) en El rey de La Habana. No lo sé. Supuestamente es una cinta crítica y dura sobre la situación cubana en los años 90 tanto social como política, pero lo único que llego a entender es que en esa época en Cuba o ejercías la prostitución o no tenía nada que hacer en el país. No lo sé porque desde que comienza la cinta lo único que oigo es a los actores despotricar, insultar y decir con todos los sinónimos posibles los miembros sexuales tanto de hombres como de mujeres”. Lea más…

 Antecedentes de la película 
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