A mal tiempo, buen periodismo


Por Yisell Rodríguez Milán

Fotos: Leonel Escalona Furones

Una tormenta tropical llamada Isaac “alocó” –periodísticamente hablando- el fin de semana de los reporteros de Guantánamo. Desde el viernes, periodistas, fotógrafos, camarógrafos y sus choferes “asaltaban” en busca de información las reuniones del Consejo de Defensa Provincial y tomaban instantáneas de la vida de ciudades y poblados, para ese momento aún sin lluvias.

Mientras Isaac andaba azotando Haití, a 350 kilómetros al sudeste de Guantánamo y a 410 kilómetros al sudeste de Santiago de Cuba, los profesionales de los medios hurgaban en las medidas orientadas por la Defensa Civil en el territorio y su cumplimiento.

Y cuando el Dr. José Rubiera, director del Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología, informó que ya había tocado tierra cubana por Guantánamo inició un debate que no escapó a ninguna de las redacciones del territorio, sin importar el medio de prensa: ¿exactamente por qué parte de la provincia penetró?…

Primero se dijo que por Maisí, donde hubo rachas de hasta 93 km por hora y, como consecuencia de la cercanía, moderadas penetraciones costeras en Baracoa. Luego se notificó que había sido por Imías, a 45 kilómetros al oeste-suroeste de Maisí. Así quedó.

Apenas conocida esta noticia, a las 11:20 del mediodía, el Consejo de Defensa en la Provincia orientó reforzar la información a la población y la misión reporteril se complicó: había que llegar hasta los más intricados asentamientos montañosos e incluso decirle al mundo, a través de páginas web como la del Venceremos, lo que sucedía en Guantánamo.

El Telecentro Solvisión y sus corresponsalías, las emisoras locales, un equipo del periódico, un meganófono usado en San Antonio del Sur y algunos altoparlantes empleados en Baracoa, Imías, El Salvador y el municipio cabecera fueron los principales protagonistas de la tarea.

Ya en las zonas de defensa se habían repartido 80 radios recargables y se mantenía contacto a través de teléfonos y correos electrónicos. Los celulares carecían de cobertura.

Luis Antonio Torres Iríbar, presidente del Consejo de Defensa Provincial, advirtió en reiteradas ocasiones durante el transcurso de la contingencia meteorológica que “sin información y comunicación no hay decisión posible”, exhortó a la prensa –en especial a la radio- a orientar permanentemente y a los Consejos de Defensa municipales a notificar imprevistos con rapidez.

De acuerdo con datos del Instituto de Meteorología, durante la temporada ciclónica del 2011 se percibieron 19 tormentas tropicales de las cuales siete se convirtieron en huracanes y ocasionaron 94 muertes en el Continente americano. El huracán más costoso fue Irene, con 48 muertes y 10 500 millones de dólares estadounidenses en pérdidas.

 

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