Jóvenes, periodistas, “encendidos” y alegres


Marcha de antorchas en Guantánamo Por Yisell ROdríguez Milán

Lorenzo, Adriel, Arlín y Yisell, del periódico Venceremos.

Lorenzo, Adriel, Arlín y Yisell, del periódico Venceremos.

Fotos: Lorenzo Crespo Silveira

Cae la noche del 27 de enero del 2013. Son las 7:00 pm. Todavía en las calles no hay nada raro: ni se ve un mar de fueguitos bajando por la avenida ni se escuchan los gritos alegres de los estudiantes de medicina o del pedagógico, que siempre están dispuestos a cantarle a su felicidad y a su país.

Desde el viernes quedamos en vernos allí donde se congregará la juventud toda de Guantánamo para recordar al Maestro, al Héroe de Dos Ríos, al Apóstol Nacional de Cuba, a ese poeta moderno y palpitante que nos sorprendió siendo niños con los versos de Abdala: “el amor madre a la Patria/ no es el amor ridículo a la tierra/ ni a la yerba que pisan nuestras plantas/ es el odio invencible a quien la oprime/ es el rencor eterno a quien la ataca”.

¿Y cómo no íbamos a marchar nosotros, herederos directos de su periodismo y sus pasiones, como homenaje al 160 aniversario de su nacimiento? Un agravio a su memoria hubiera sido quedarse en casa, vegetando frente a un televisor, mientras Cuba “ardía” en recuerdo de Martí.

A las 10:00 de la noche, vestidos de blanco y con antorchas en las manos, nos encontramos en la intersección de la Avenida Estudiantes y la calle 5 Oeste. Bajaríamos en cuadro apretado, jóvenes y no tan jóvenes, hasta la Plaza Cultural Pedro A. Pérez donde tendría lugar el acto provincial.

Caminamos. Reímos. Nuestras antorchas, algunas realmente ingeniosas con sus colores y formas, batallaban por no apagarse con los soplidos del viento y el ambiente húmedo que dejó tras sí el aguacero de la tarde. Cuando una llama muere, otro ayuda a revivirla. Siempre hay quien tiene a la mano una caja de fósforos o un chiste, para que no se ponga triste aquel que perdió el fuego en el camino.

A Adriel, periodista, y a Lorenzo, fotógrafo, ambos del periódico Venceremos, les tocó la cobertura de la marcha. Mientras

Adriel Bosch, en plena cobertura

Adriel Bosch, en plena cobertura

ellos atrapan el sentir del pueblo  nosotros, el resto de los militantes del Comité de Base de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) en el semanario, disfrutamos del ir y venir alegre de la gente, de la luz de las antorchas que se ha ido expandiendo y ahora asemeja un océano ardiente.

– Más de 30 mil jóvenes deben estar aquí, nos dice Bárbara Simonó Brooks, funcionaria de la UJC en la provincia.

En la esquina que forman las calles José Martí y la Avenida Estudiantes poco a poco se apagan las llamas. Antes, un grupo de avanzada llegó con ellas encendidas hasta la Plaza y prendió allí una antorcha mayor, gigante, hermosa como nunca antes la vi en esta provincia. Después, sobrevino la velada cultural y los versos de Martí llenaron el ambiente de pasión por la patria, de ansias de una libertad que hoy ya ha sido consumada.

A las 12:00 de la noche, tras ver con emoción la alegría de los jóvenes universitarios, de la enseñanza preuniversitaria, de las secundarias, de los aportan al país desde sus negocios particulares y muchos más, terminó la cobertura. Era 28 de enero del 2013. Hoy Martí cumpliría 160 años.

Por la mañana nos esperaba otra misión, una autoimpuesta, nacida desde  mismísimo corazón de nuestro Comité de Base de jóvenes periodistas: un matutino especial. En ese momento, como niños volvimos a recitar y dramatizar los versos de Los zapaticos de rosa, y como adultos analizamos las ideas martianas sobre el periodismo.

Decía José Martí, Apóstol Nacional de Cuba, que un periódico debía ser coqueto para seducir, catedrático para explicar, filósofo para mejorar, pilluelo para penetrar, guerrero para combatir, útil, sano, elegante, oportuno. Del maestro, en su día y en su honor, hacemos nuestras estas palabras.

 

El 28 de enero de 2013, cobertura televisiva a desfile martiano.

El 28 de enero de 2013, cobertura televisiva a desfile martiano.

Anuncios