Aniversario 118 del 24 de febrero de 1895: A los héroes, una y otra vez


A los héroes, una y otra vez

Por Yisell Rodríguez Milán

Foto: Leonel Escalona Furones

Guantánamo (Redacción Digital Venceremos) -Si se le mira bien, y se escudriña, más allá de la callada solemnidad del Mausoleo del mambisado guantanamero, en La Confianza, allí donde antaño hubo una finca selvática y profunda, uno se encuentra con anécdotas de independencia, coraje y muerte, esas que hacen fecunda y trascendente nuestra memoria histórica.

Cuarenta y dos independentistas, participantes en las tres guerras contra el colonialismo español , “desfilan” pertrechados con armas quitadas al enemigo y machetes a la cintura, en tanto uno escucha sus proezas. Entre ellos están quienes protagonizaron los hechos del 24 de febrero de 1895, cuando Guantánamo marcó el inicio de la Guerra Necesaria convocada por José Martí.

Un día antes de ese domingo de carnaval, el Mayor General   Pedro Agustín Pérez convirtió la casa del Capitán Luciano Peguero y su esposa   Caridad Jaca , en tierras de La Confianza, en el corazón de la conspiración libertaria. Llegó con su esposa Juana Bautista, su yerno José Francisco, su cuñado Francisco Castillo y otros tantos familiares, dispuesto a perder la vida si con eso ganaban la libertad.

Amaneció el   24 con los mambises reunidos y Emilio Giró Odio redactando el acta contentiva de los objetivos del levantamiento. En la tarde iniciaron las acciones militares en la costa Sur de la provincia. Morrillo Chico fue el primer lugar donde sonaron los tiros que luego tuvieron eco en las comunidades de Tiguabos, Baitiquirí, Santa Cecilia, El Yarey y San Andrés del Vínculo.

Sobre el líder indiscutible de este arrebato patriótico, unos meses después de la acción Martí escribió en su Diario de Campaña: “A la tarde, Pedro Pérez, el primer sublevado de Guantánamo: de 18 meses de escondite, salió al fin, con 37 hombres, seguido de muerte, y hoy tiene 200. En el monte, con los 17 de la casa, está su mujer, que nos manda la primera bandera. (…) El no quiere gente a caballo, ni monta él, ni tiene a bien los capones de goma, sino la lluvia pura, sufrida en silencio”.

El 4 de agosto de 1984, Día de los Mártires aquí, se trasladaron los restos del Mayor General y su esposa. Actualmente hay cuatro grupos de nichos organizados por regimientos militares.

Muy pronto allí, otra vez un domingo, volverán los héroes a resurgir de la memoria. Será durante la tradicional cita de cada febrero entre las actuales generaciones y la historia y ese día, cuando se mencionen sus nombres, otra vez vibrará la Patria que hace más de 50 años ya es libre.

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