Mi tío combatió en Girón (+ Reportaje sobre él y sus compatriotas)


Juanito es de los más viejos integrantes no sanguíneos de mi  familia gigante. Recordemos, para contextualizar, que tengo alrededor de 16 tíos y tías maternos, unos 40 primos, y más de 20 primitos segundos. Y para esa multitud Juanito, con sus manías de anciano y sus constantes ires  y venires del pasado, es especial.

Mi tío no es militante del Partido Comunista de Cuba pero combatió al duro en Playa Girón a los mercenarios que pagados por Estados Unidos intentaban invandir a Cuba. No le hizo falta un carnet para defender su Patria. Cuando se es patriota de verdad suceden esas cosas: a uno no le importan militancias ni consideraciones de otra índole, uno solo quiere disparar contra el enemigo, actuar y no quedarse sentado mirando como el peligro busca hundir la nación.

Cada vez que yo lo veo en la calle, o lo visito en su pequeña morada al sur de la ciudad de Guantánamo, sucede lo mismo: él me besa, se sienta a mi lado con algún nieto en las rodillas y comienza a narrar historias de antes y de ahora, o a hacerme los cuentos de Girón, de cuando era un chaval armado, valiente, dispuesto a todo …

Aquí les dejo, para que también conozcan al combatiente orgulloso que él es, un reportaje que publicó el periódico Venceremos, de Guantánamo, a propósito de la victoria cubana del 19 de abril de 1961.

Aniversario 52 del desembarco mercenario por Bahía de Cochinos

Con la victoria en la memoria

Combatientes guantanameros que pelearon en las arenas de Playa Girón ofrecen sus impresiones sobre esa epopeya que constituyó la primera derrota del imperialismo en América

Por Yaneysi Nolazco R. y Julio César Cuba L.

Fotos: Lorenzo Crespo Silveira

Guantánamo (Redacción Digital Venceremos) -Con satisfacción los cubanos celebran la victoria de Playa Girón. Esa epopeya que constituyó la primera derrota del imperialismo yanqui en el continente americano y demostró tempranamente al mundo los claros propósitos del Gobierno de los Estados Unidos de destruir a la naciente Revolución que, dos años atrás, había triunfado en Cuba, bajo la dirección del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

El pueblo, el Ejército y las Milicias, encabezados por él, se movilizaron y en menos de 72 horas de duros combates derrotaron a los mercenarios, que se rindieron al atardecer del día 19, en tanto truncaron la misión de la brigada 2506, armada, entrenada y transportada por EEUU, de consolidar una cabeza de playa, con el apoyo de bandas contrarrevolucionarias de la zona, donde se instalaría un Gobierno Provisional, que sería reconocido inmediatamente por las autoridades de ese país y la OEA.

Cuando se cumple el aniversario 52 de la histórica hazaña, en la que más de 150 combatientes revolucionarios murieron y varios civiles fueron asesinados por la aviación de los invasores, Venceremos conversó con algunos de sus protagonistas.

“El mayor orgullo que siente el pueblo y nosotros mismos es poder disfrutar de la libertad que ayudamos a consolidar”, dijo muy emocionado Claudio Guerra Ros, combatiente de Playa Girón, con 72 años de edad, los cuales no aparenta.

El también miembro de la Columna 1, José Martí, dirigida por el Comandante en Jefe, recuerda que participó en tres combates durante el traslado desde la carretera de la Laguna del Tesoro hasta Playa Larga y desde esta a Playa Girón, y que luego de la victoria, le ordenaron incorporarse a la recogida de los mercenarios dispersos en la zona.

“Fue una travesía difícil y muy riesgosa, y después de casi 72 horas de duros e intensos combates, no permitimos que los mercenarios se salieran con la suya, por el contrario, le dimos una inolvidable “pateadura”. Estoy seguro que desde entonces los sucesivos gobiernos norteamericanos nos respetan más y aprendieron que no deben volver a equivocarse”, afirma.

“El mayor orgullo que sentimos es poder disfrutar de la libertad que ayudamos a consolidar”, asegura Claudio Guerra Ros.

“Tenía sólo 17 años cuando me encomendaron la misión, sin embargo no me costó mucho trabajo aclimatarme a las complejas condiciones de guerra, porque ya había estado en la Sierra Maestra y en la limpia del Escambray, donde el peligro también era constante”, comenta Claudio, quien ahora transmite sus experiencias a las nuevas generaciones.

También Juan Martínez Peña anegó las arenas de Playa Girón con coraje y fuerza joven para impedir que el enemigo común de muchos pueblos del mundo mancillara la libertad de los cubanos y el carácter socialista de la Revolución, declarado por el Comandante en Jefe el 16 de abril de 1961, en la despedida de duelo de los caídos por el bombardeo de aviones tripulados por mercenarios a los aeropuertos de La Habana y Santiago de Cuba.

“Yo estuve en la esquina de 23 y 12, en el Vedado habanero el siguiente día de los ataques, los pelos se me erizaron al escuchar el sentido discurso pronunciado por el Líder de la Revolución. Desde ese momento nos pusieron en alerta para esperar la invasión, hacía menos de una semana que habíamos bajado de la limpia del Escambray, pero no podía hacer otra cosa que seguir la lucha”, dice quien integró el Batallón 123, de las Milicias Nacionales Revolucionarias.

“El 17 salimos de Regla, con destino al lugar de la invasión y llegamos al central Australia en la madrugada del 18. Allí nos recibió el propio Fidel. Luego de escuchar sus órdenes partimos para Playa Larga, pero ya los mercenarios huían hacia Playa Girón.

“Los pelos se me erizaron al escuchar el sentido discurso pronunciado por el Líder de la Revolución en la esquina de 23 y 12, en el Vedado.

“No había transcurrido media hora del arribo a ese sitio, cuando dos aviones B-26, con insignias cubanas para tratar de confundirnos, bombardearon dos veces con Napal, bombas Roquet y tiraron con ametralladora hacia los ómnibus en que viajábamos. En ese ataque sorpresivo perdimos a 11 compatriotas de nuestro batallón y en Playa Girón, el 19 en la mañana, los invasores volvieron a caernos con morteros, y murieron otros seis.

“De ahí en adelante hicimos un cerco hasta el día 24 de abril en Cayo Ramona, bajo las órdenes del Comandante René de los Santos.

“Aunque en la guerra todo es horrible, la parte más triste es perder a los hermanos de lucha, sin embargo nos queda el consuelo y la recompensa de que su sangre no se derramó en vano porque la Revolución, que ya cuenta con 54 años, seguirá su paso triunfante, hoy con el protagonismo de los más jóvenes”, dijo muy optimista.

“Ellos tienen la responsabilidad de perfeccionar lo que nosotros iniciamos, ahora en la lucha ideológica y en la actualización del modelo económico, para terminar de construir la sociedad más próspera en que todos los cubanos deseamos vivir”, confiesa Martínez Peña.

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