Balances para no dormirse


Creo que alguna vez todos los reporteros cubanos han estado en una de esas asambleas de balance que amenazan con dormirte, pero pocas, poquísimas veces, hemos hecho uso del teclado para abordar el tema como lo hizo con este post María Antonieta. Claro que tampoco todos los géneros sirven para tratar el asunto de esta forma, por lo que quizás una alternativa de solución (al menos la que depende de nosotros y no de un jefe de información) está en NO abordar estos temas desde la información pura y simplista de lo que pasó y SÍ elegir otras maneras de contar. Poco importa si estas nuevas fórmulas fusionan comentarios con reportajes, y reportajes con noticias, lo que interesa es que la gente nos lea porque escribimos de sus problemas. Si no sucede así, seguiremos en el mismo periodismo gris que nos consume, infecta, y mortifica a todos.

Nube de Alivio

vaca_en_mecedoraDe niña siempre sospeché una imagen muy aburrida de eso que llaman en Cuba asamblea de balances. En la inocencia literal de mi imaginación, figuraba a los mayores apoltronados en sillas mecedoras, batiendo hacia adelante y hacia atrás argumentos enjutos al sopor de los muchos problemas que, como el verano, parecen ser estación eterna en esta Isla.

A excepción del detalle risueño del mueble en que se sienta la gente para balancear la cosa en sí, la experiencia no me ha cambiado en mucho el esbozo infantil de lo que resulta una reunioncilla de estas. Así que cuando les llegó a mis guajiros la “mala racha” me las vi negras, por aquello de tener que escribir para un periódico de lo que probablemente a nadie le motive leer.

¿Qué pudiera interesarle a alguien de una asamblea de balance campesina? No poco… ¡Deje que yo le cuente!

Vamos a saltarnos la…

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