¡Salud, San Lázaro!


san-lazaro-620x270Por Yisell Rodríguez Milán

Es 17 de diciembre, día de San Lázaro, deidad de los cristianos que creen en resucitaciones, o de Babalú Ayé (El Rey de los Milagros), protector de los enfermos, para los seguidores de lo afrocubano.
Todos los años, miles de cubanos y algunos extranjeros caminan hacia El Rincón, en Boyeros, a 30 kilómetros al suroeste de La Habana, para rendirle honores, pedirle favores o agradecerle por la salud de algún ser querido al santo de melena blanca, que viste harapos, usa muletas, tiene llagas y siempre está rodeado de perros.
Dicen que allá en El Rincón existió un hospital donde se trataba a los enfermos de lepra, padecimiento asociado a él según varias versiones: una se basa en el significado del nombre Lázaro que en hebrero quiere decir «Dios es mi auxilio», otra refiere la historia de un sanatorio fundado en Jerusalén en el siglo XVI llamado así, la tercera está vinculada al Lázaro resucitado por Jesucristo y una cuarta nos remite a Babalú Ayé.
Babalú Ayé es el más esotérico y excitante de los Lázaros… La leyenda yoruba lo perpetúa como un rey arará que debido a sus intensos deseos carnales y por desoír las advertencias y consejos del sabio Orula recogió todas las enfermedades contagiosas y fue expulsado del reino de los orishas.
Vestido de saco de yute y limpiando sus llagas con hierbas medicinales, el desterrado visitó a Oggún, el dios de la forja, quien le dio dos perros para que le acompañaran. Al cabo del tiempo se curó y recuperó su reino.
Una de las mejores descripciones de esta deida que he leído fue escrita por Manuel Cofiño y aparece reseñada en el libro Rincón y la peregrinación de San Lázaro, publicado en el 2011:
«Blanco de pies torcidos, engarrotadas manos y doblado espinazo (…) Anda por la piel del mundo arrastrando muletas. Lleno de repelentes pústulas, incrustadas de costras. Los perros lamen sus llagas afanosos de limpiar la mala sangre. Su cara fofa, resplandeciente, postillosa, llena de pelos lacios. Sus ojos duros, mates, secos pero a veces hay en ellos esa humedad de que nace la lágrima, sin que asome y caiga aliviadora. Pies y manos le pesan como piedras. Su piel podrida resplandece».
El 26 de febrero de 1917 es cuando el hospitalito del Rincón comienza a acoger grandes cantidades de enfermos de lepra en sus pabellones aún sin terminar, en pleno campo cenagoso, sin agua, sin luz eléctrica, sin calles, ni enfermería… Aquello era un caos y así se mantuvo hasta la década de los años 30, cuando se invirtió en nuevos salones.
Como parte del Hospital, se erigió una iglesia sencilla hasta donde llegaron por primera vez los devotos de San Lázaro el 17 de diciembre de 1917.
¿Y por qué el 17?
Son varias las posibles respuestas: el 17 de diciembre el santoral católico lo dedica a San Lázaro obispo (un decapitado) y, además, en Cuba los practicantes de las religiones africanas adoptaron para sus festividades, casi en su totalidad, el calendario católico. A eso hay que sumar que, en África, el 17 significa «viejo».
Si nos ponemos estadísticos, también los números aportan datos curiosos sobre la peregrinación al Rincón. Les muestro.
Según investigaciones realizadas por el Centro de Investigaciones Sociológicas y Psicológicas (CIPS) del Departamento de Estudios Sociorreligioso de la Academia de Ciencias de Cuba, estos son los años en que más participantes han protagonizado –durante 36 horas consecutivas- la peregrinación.
1. 1995 (94 mil 395 personas)
2. 1994 (93 mil 395 personas)
3. 1992 (90 mil 381 personas)
4. 1993 (89 mil 081 personas)
5. 2000 (88 mil 854 personas)
6. 1990 (86 mil 777 personas)
7. 1996 (86 mil 490 personas)
8. 1998 (83 mil 776 personas)
9. 1991 (83 mil 591 personas)
10. 1999 (82 mil 022 personas)
La década del 90´, con la crisis que representó el período especial, ha sido la década de mayor concurrencia al Rincón. El ritmo de crecimiento promedio fue de 8 mil 191 personas por año, lo que representa una tasa media de un 16, 5 por ciento.
La mayoría de los devotos fueron mujeres amas de casa, aunque entre los hombre predominaban los obreros, empleados de servicios, estudiantes, jubilados y técnicos.
Sus principales motivos, según los estudios del CIPS, eran enfermedades propias, de un familiar o un amigo, devoción al santo, la búsqueda de protección entre otros conflictos personales.
Oncuba les propone algunas de los términos más usados cuando de religión afrocubana se habla y sugiere, para más información sobre lo que acontece hoy, visitar la Página de El Rincón en Facebook.
15 de los términos más usados en el Rincón
Awó: secreto, misterio, aunque a veces se le llama asi al oriaté o sacerdote en algunas casas de santo.
Babalocha: Padre de santo, es decir, santero que ha iniciado a otros, que son considerados ahijadas y ahijados, miembros de su “familia de santo”.
Color del santo: En el caso de San Lázaro, este se asocia al morado, lila, o malva, y las ropas son de telas gruesas, preferentemente de saco. Es una costumbre ofrecerle flores de su color, así como centavos, aceite, tabaco y coco.
Exvoto: Ofrenda de un objeto en acción de gracias por un favor obtenido del santo. Generalmente se coloca ante su imagen en los templos o capillas.
Iyalocha: Madre de santo, santera que tiene ahijadas y ahijados de santo.
Jawó: Nombre del iniciado que acaba de hacerse santo en la Regla de Osha. Durante el primer año debe vestir de blanco y cumplir una serie de restricciones. En Cuba suele traducirse como “recién nacido” en la religión, mientras que en Africa se le considera esposo o esposa de la deidad tutelar.
Milagro: En latín miraclus, significa acto del poder divino superior al orden natural y a las fuerzas humanas. Cualquier suceso o cosa rara, extraordinaria, maravillosa.
Orisha: Deidad de la Regla de Osha, en Cuba también se le llama santo. Se dice que los orishas fueron personajes reales deificados, intermediarios entre los hombres y el Dios supremo, Olofi.
Parábola: Narración alegórica que encierra una enseñanza moral.
Patakín: Historias, leyendas, fábulas, parábolas empleadas en los sistemas adivinatorios de Ifá y del dilogún.
Peregrinación: Visita a un lugar sagrado con espíritu religioso. Ir de romería. Entre los sitios más notables de devoción y peregrinaje en Cuba están el santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, en Santiago de Cuba, y el Rincón, en La Habana.
Promesa: Responde al compromiso que el devoto debe al santo en reconocimiento por la gracia que le ha concedido y que entraña cierto esfuerzo.
Regla de Osha: Religión cubana de antecedente yoruba.
Santuario: Templo de proporciones comparativamente grandes y generalmente situado en las afueras de una población, en el que se conservan las reliquias de algún santo o se venera su imagen. Es frecuente que sea un lugar de peregrinación.
Yute: Tipo de material con que se elabora la vestimenta utilizada por los devotos de San Lázaro, tiene una procedencia dual: fue el hábito usado por los lazarinos españoles que vinculaban el tejido de saco con el culto a esta deidad. La costumbre también está vinculada a la leyenda de Babalú Ayé, en la ceremonia de hacer santo se vista al Jawó con un traje de saco de yute.

Fuente: OnCuba

 

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