Ecuador y Cuba: Entre paquetes, matrimonios arreglados y cartas de invitación


El Gobierno ecuatoriano ha eliminado el requisito de la Carta de invitación para el ingreso a su territorio a cubanos en calidad de turistas por un plazo de hasta 90 días, según un comunicado reciente de la cancillería de ese país

Por Yisell Rodríguez Milán

El día que el gobierno de Ecuador anunció que era necesaria la presentación previa de una carta de invitación por parte los ciudadanos cubanos para su ingreso a ese país a través de los aeropuertos internacionales o pasos admitidos de frontera, yo tenía un primo-hermano allá.

Era 21 de enero del 2013 cuando entró en vigor la normativa. Un miércoles, el día más atravesado de la semana,  y aclaro lo de mi primo hermano porque en una familia tan grande como la mía (y como otras muchísimas familias cubanas) el hijo de una hermana de tu madre o tu padre es tan cercano, aunque ni lo veas todos los días, que cualquier cosa que pase retumba en tu casa tan fuerte como en la de él. Y él que estaba allá, y es un hombre responsable, con una familia que cuidar, ni regresó. ¿Por qué? Negocios, diría yo. Se le caía el negocio.

Pero a mí hoy lo que me interesa es que Ecuador ahora se retractó, más de un año después, de aquella polémica decisión que costó candentes debates en las calles cubanas de los cuales son reflejo algunos comentarios en las web en especial  porque en ese mismo mes de enero Cuba actualizó su política migratoria.

 

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Foto: Progreso Semanal

Según un comunicado publicado por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana, Ecuador suprime el requisito de carta de invitación para ciudadanos cubanos que deseen ingresar al país por turismo hasta por 90 días, decisiónfundamentada según la nota por las excelentes relaciones  bilaterales en especial en el tema migratorio, en torno al cual “se han logrado varios entendimientos en beneficio de los dos países”. La nueva disposición se cumple a partir del 1 de abril de 2014.

O sea, ya no más carta de invitación, ni su posterior legalización ante el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio e Integración del Ecuador en Quito o en cualquiera de sus coordinaciones regionales.

Ya no más  declaración juramentada ante un notario en la cual un ciudadano ecuatoriano o un extranjero con visa de inmigrante se comprometan a cubrir todos los gastos de alojamiento, alimentación y eventual atención médica durante la estadía del cubano, ni tendrá el ecuatoriano que demostrar solvencia económica presentando la última declaración del Impuesto a la Renta.

Luego dicen por ahí que los cubanos casi somos “los padres” de la burocracia.

Bueno, el caso es que según recuerdo cuando a Ecuador tomó la medida, bajo  razones oficiales por supuesto, que entorpeció el viajeteo de los de acá no solo se detuvieron (un poco al menos) los matrimonios arreglados entre isleños y ecuatorianos que, según BBC Mundo, en 2008 fueron (y supongo que este es un número conservador) de 456 y de enero a noviembre de 2009 de mil 710.

También se afectaron los negocios de algunos trabajadores por cuentapropia de la Isla, quienes se dedicaban a comprar allá enormes paquetes de ropa  para revenderla aquí.

No es que todo el que trajo ropa importada viniera de Ecuador, es un secreto a voces en Cuba el hecho de que igualmente llegan desde Venezuela, México, Estados Unidos, Ecuador, Haití… dondequiera que hay un cubano, ahí puedes encontrar una nación abastecedora en potencia.

En enero la revista OnCuba publicó el reportaje ¿Adiós a la ropa importada por cuenta propia?  donde una persona conocedora (y empleadora) de los mecanismos para “importar” ropa por la izquierda desde Ecuador comentó:

“Este año viajé solo una vez, porque es la única en que puedo pagar la aduana en CUP. Luego tienes que pagar en CUC lo que sea que importes y no me da la cuenta. Pero, por ejemplo, esta vez yo invertí más o menos dos mil quinientos dólares americanos, a los que le puedo sacar cerca de mil, mil y un poco cuando llego aquí.

“(…) Mira, es simple. Yo puedo traer 120 kilogramos: 30 free, 30 de sobrepeso que pago en la aduana, y los otros 60 los mando en el carguero de Cubana de Aviación. Y como, por ejemplo, no puedo traer más de 40 pantalones, según la ley que pusieron hace unos años –se refiere a la del Límite para la determinación del Carácter Comercial a las importaciones que realizan las personas naturales, publicada en diciembre de 2011 por la Aduana General de la República– trato de distribuirlos entre los maletines, y no me los marcan como posible «carácter comercial». Así hago con todo lo demás y me da resultado”.

Ahora, un año después de las restricciones que Ecuador acaba de derogar y cuando ya los cuentapropistas no pueden vender ropa importada en las calles del país, yo me preguntó  ¿se repetirá la historia?….

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