Se busca empleo (+ Video)


Son suficientes los mecanismos de promoción, divulgación y orientación que existen en Cuba para estimular la incorporación de la juventud al empleo? ¿Cómo conocen los jóvenes de las ofertas laborales, tanto en el sector estatal como en el trabajo por cuenta propia? A propósito de este Primero de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, Soy Cuba se acerca al tema

Por Yisell Rodríguez Milán (Tomado de Soy Cuba)

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«Se necesita una persona preferiblemente joven, del sexo femenino, de hasta 35 años para diseños gráficos», «empleo a matrimonio joven, sin hijos, con conocimientos de agricultura y ganadería mayor», o «requisitos para ayudante-vendedora: muchacha entre 25 y 30 años, indispensable el dominio del idioma inglés», son algunas de las ofertas de trabajo encontradas al navegar la web, una vía muy utilizada entre la juventud para encontrar empleo en Cuba.

Si tienes menos o poco más de 20 años, eres estudiante, no hablas bien ningún idioma extranjero y eres poco agraciado(a), estás casado(a) y tienes hijos(as) es posible que demores más en conseguir trabajo que alguien esbelto, hermoso y sin obligaciones hogareñas, una tendencia excluyente pero evidente en sitios web como Revolico o Cubísima.

En esas páginas los empleadores del sector no estatal «cuelgan» sus anuncios a sabiendas de que, aunque en el país la penetración a Internet es apenas de un 25 por ciento para una población de más de 11 millones de habitantes —según la Oficina Nacional de Estadísticas—, los desconectados siempre se las arreglan por medio de los «paquetes» o por amigos con acceso, para enterarse de los anuncios.

De este lado del «ajedrez» laboral, están las estructuras estatales creadas para promover el acceso a las vacantes: las direcciones municipales de Trabajo y Seguridad Social.

Según las últimas informaciones emitidas por Jesús Ottamendis Campos, director nacional de Empleo en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, en 2013 se ubicó por todo el archipiélago a 217 mil 623 personas vinculadas a la producción o en actividades técnicas y de servicio. El 88 por ciento en el sector estatal, el ocho en el trabajo por cuenta propia y el cuatro en otras actividades del sector no estatal. De ellos, el 71 por ciento —más o menos 154 mil 512— eran jóvenes.

Si comparamos esos datos con el hecho de que hasta diciembre de 2013 de los más de 400 mil trabajadores por cuenta propia del país » —solo en ese año se incorporaron unos 130 mil 243, o sea, más del doble de 2012—, de ellos al menos 133 mil 278 (32%) son menores de 35 años, es fácil percatarse de que buena parte de esa juventud encontró trabajo en el sector privado por la izquierda, o sea, no recurrió al conocido aunque poco atractivo mecanismo estatal.

Ante ese contexto vale la pena preguntarse: ¿son suficientes los mecanismos de promoción, divulgación y orientación que existen en Cuba para estimular la incorporación de la juventud al empleo? ¿Cómo conocen los jóvenes de las ofertas laborales, tanto en el sector estatal como para el trabajo por cuenta propia?

¿Dónde es y cuánto pagan?

En reciente entrevista concedida para el reportaje Vidas paralelas, publicado por el diario Juventud Rebelde, Maite Pinillo Ribalta, especialista de Empleo en el municipio Plaza de la Revolución, en La Habana, reconoció que casi nunca los estudiantes pasan por allí en busca de trabajo porque carecen de opciones tentadoras. Solo abundan las plazas de camilleros, técnicos o agentes de seguridad y protección.

Un recorrido de Soy Cuba por otras oficinas en la ciudad de La Habana, confirmó esa certeza. En el Cerro, por ejemplo, según un informe que facilitó Laudelina Durrutí, subdirectora de esa entidad municipal, entre marzo y abril de 2014 han recibido 1 075 ofertas de 15 ministerios y algunos organismos.

Los que más capacidades tienen son el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) por la campaña antivectorial, el Instituto Nacional de Deportes, Educación física y Recreación (INDER), el Consejo de la Administración Provincial (CAP) y el Ministerio de Industrias (MINDUS).

Ofertas de plazas laborales, marzo y abril, Dirección mcpal de Trabajo del Cerro

Pero, ante las cifras y los curiosos por cientos de cumplimiento que van más allá de lo ofertado, sobre todo en el Ministerio de Turismo (MINTUR), la funcionaria advierte que la mayoría de las vacantes son como técnicos, operarios o jefes de brigada; o sea, en lo que más se necesita y a duras penas tiene el país, razón por la cual desde 2009 se complejizó el panorama laboral para quienes poseen entre 17 y 35 años de edad.

En el artículo Políticas de empleo juvenil, publicado en el libro Lecturas de realidad juvenil cubana a principios del siglo XXI, del Centro de Estudios sobre la Juventud (CESJ) se especifica lo que sucedió a partir de ese año debido a los problemas económicos del país.

Se inició, por ejemplo, una estrategia que busca la formación como obreros calificados de los adolescentes que estudian en el nivel medio de enseñanza; se aprobó el pluriempleo, incluso para los estudiantes, con la intención de estimular al trabajo; comenzó luego el proceso de disponibilidad laboral para reducir plantillas infladas; se ampliaron las opciones de trabajo por cuenta propia como fuente emergente de empleo, y comenzó a crecer el sector cooperativo.

María Josefa Luis Luis, una de las pocas investigadoras especializadas en el tema del empleo juvenil en Cuba, nos dice en breve diálogo que la cuestión de la promoción del trabajo es «un aspecto que nosotros [los estudiosos] lo estamos planteando incluso en las recomendaciones de nuestras investigaciones» porque no se puede presuponer que los jóvenes saben sus derechos y conocen que deben ir a la Dirección Municipal de Trabajo a gestionar.

Comenta que deben divulgarse ofertas de trabajo, como se hace a veces en los semanarios provinciales, a través del consejo popular, la comunidad o determinados programas en las radios y la televisión locales. «Incluso, hay que aprovecharse de las redes [digitales], eso es estar justamente a tono con los tiempos».

¿Ustedes han hecho alguna investigación sobre cómo los jóvenes acceden a determinadas ofertas laborales?, pregunto y responde que no, que esas interrogantes son de otros estudios y la mayoría de los entrevistados contestan «fui ubicado», porque el Estado les garantiza un puesto laboral apenas se gradúan, pero también hay quienes dicen «me lo consiguió un familiar» y hasta quien declara «me costó “cara” la plaza».

Sin vendas ni ingenuidades

María Isabel Domínguez, directora del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS), dijo hace poco en una entrevista concedida a IPS que   en 30 años llama la atención «la inmutabilidad de las aspiraciones laborales» de los jóvenes: en los años 80 permitía cierto nivel de vida, en los 90 perdió su significado con la caída del valor del salario y en los 2000, aunque hay un proceso de recuperación, sigue manteniéndose fuera de las prioridades. Claudia Castillo.jpg

Estos años del siglo XXI, según el último Censo de Población y Viviendas, demuestran lo importante de que el empleo suba algunos «escalones» en los proyectos de vida.

Para empezar, digamos que la población juvenil económicamente activa ascendía en 2012 a 1 millón 659 948 menores de 35 años. De ellos estaban ocupados 1 millón 568 703 y una cifra no despreciable estaba desocupada. De ellos buscaban trabajo 59 mil 937 y andaban tras la caza de uno por primera vez en su vida 31 mil 308.

Las provincias con mayor cantidad de personas en edad laboral desocupadas eran: La Habana, Granma y Santiago de Cuba —y esa realidad demográfica no debe haber variado mucho en dos años. Las dos últimas junto con Holguín y Camagüey están, además, entre las que mayores por cientos de jóvenes en edad laboral poseen.

Datos de la ONEI

Ese panorama logró que hasta el Parlamento cubano llegara la alerta de reforzar las protecciones jurídicas para la juventud, en particular en el momento de la contratación y para garantizar sus derechos, porque del total de jóvenes que laboran hoy en el sector no estatal, poco más de un 47% son trabajadores contratados y no dueños de negocios.

«Como tendencia, a nivel internacional los jóvenes constituyen uno de los segmentos más vulnerables respecto al empleo» postea María Josefa Luis en el blog del CESJ, e indica la necesidad de no arriesgar la protección laboral de la juventud cubana que, aunque pareciera a simple vista apostar más por ese sector, todavía prefiere trabajar «por el Estado», teniendo en cuenta la seguridad que esto provee.

Otra esfera social que ha prestado atención a los requerimientos impuestos por el mercado laboral de los jóvenes es la educacional. Durante una entrevista que le realizara hace unos meses al doctor Gilberto Díaz Santos,decano de la Facultad de Lenguas Extranjeras de la Universidad de La Habana, sobre la enseñanza de idiomas en la nación él dijo:

«Ahora uno de los problemas fundamentales es que el conocimiento del inglés es una necesidad social y el país interpreta que un graduado del siglo XXI tiene que conocer un idioma, o como mínimo leer en un idioma extranjero». Por eso, según añadió, se están replanteando nuevas estrategias de enseñanza.

«El alumno que estudió inglés o algún otro idioma, cuando se haga el photofinish en una entrevista de trabajo siempre va a tener ventajas, además no querer dominar un idioma extranjero en la Cuba de hoy, que sigue aumentando los contactos bilaterales con otros países del mundo, sería una bobería», acota el académico, quien aventura que a lo mejor un día «como pudiera haber cuentapropistas trabajando con extranjeros», deberá existir una oferta para esas personas, para ayudarlos a que den un mejor servicio.

Volviendo a las preguntas que dieron inicio a este reportaje, se hace necesario enriquecer los mecanismos de promoción, divulgación y orientación desde la escuela y los medios, con nichos informativos bien estructurados y diversos, no solo para las vacantes del trabajo estatal, sino además para el sector por cuenta propia, donde cada día surgen nuevos empleos y más necesidad de fuerza joven y capacitada.

Cierto que, por lo general y como sucede en casi todo el mundo, la gente seguirá acudiendo a lo básico: su red de contactos, pero estimular nuevas herramientas que faciliten la búsqueda de trabajo y, de una vez, enseñar en las escuelas cómo hacer una carpeta de trabajo (portafolio) o crear un currículum laboral, no estaría de más teniendo en cuenta cómo van diversificándose las prácticas profesionales y los escenarios futuros para laborar en Cuba.

Vea también:

Pluriempleo juvenil: ¿La emoción o el bolsillo? 

Vidas paralelas (I y II)

Decreto-Ley No. 268/09

Derechos, deberes y garantías fundamentales (sobre el Trabajo) en la Constitución de la República

 

¿Son suficientes los mecanismos de promoción, divulgación y orientación que existen en Cuba para estimular la incorporación de la juventud al empleo? ¿Cómo conocen los jóvenes de las ofertas laborales, tanto en el sector estatal como en el trabajo por cuenta propia? A propósito de este Primero de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, Soy Cuba se acerca al tema – See more at: http://www.soycuba.cu/noticia/se-busca-empleo-video#sthash.nZ1Q7Kxr.dpuf
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