Mi “no cobertura” del Red Bull BC One Cypher (+ Video del último duelo y fotos)


Foto: Roberto Ruiz/ On Cuba

Foto: Roberto Ruiz/ On Cuba

“Si no estás a las 5:00 pm, difícilmente consigas entrada”, me dicen y yo, aplicadita ante la posibilidad de disfrutar del break dance que solo consumo por filmes norteamericanos hasta cuyo final ya no me siento capaz de llegar, arribo puntual.

4:30 pm

Un gordito -que parece cubanoamericano, pero no lo es- y su esposa, me dan el último. Delante de nosotros habrán unas 40 personas y detrás, entre el minuto en que pregunté y los segundos que demoro en observar el panorama frente al teatro Bertolt Brecht, se han acumulado otras 20. La cola crece.

La mayoría de quienes esperan, está de más decir que desesperados, parecen tener entre 15 y 30 años (con excepción de la pareja que frente a mí discute sobre este baile callejero en los años 90) y comparten un mismo patrón de belleza underground: algunos llevan drealooks, van despeinados o con el cabello de varios colores, tienen tatuajes, usan las gorras al revés y portan gafas oscuras.

Nadie allí está elegantemente vestido. Ni siquiera la gente que, sospecho, es de la Redbull. Los periodistas quizás sean los más formalitos; el resto no pasa de las chanquecletas, los shores, las sayas cortas, los pantalones rotos, y camisetas y pulloveres que aparentan ser herencia de alguna banda de rock.

Después de mí ya nadie pide “el último”.

5:00 pm

Han anunciado que solo venderán 150 entradas, y solo 4 por persona. La gente está nerviosa. Saben que un espectáculo así no se ve a menudo en Cuba y, además, es de la Red bull, por lo que quizás se escapen como souvenir algunas laticas gratis. A ustedes les adelanto que, al menos que yo sepa, eso con el público no pasó.

Por eso, en la cola, la jugada se aprieta, y comienzan a volar cálculos y suposiciones a mi alrededor.

–          Si hay 60 30 antes que nosotros y cada uno compra 4 son 120 vendidas… todavía alcanzamos, dice a mi lado un muchacho que minutos antes comentó haber participado en las eliminatorias regionales.

–          Descuenta las ventas por la izquierda, le respondió un flaquito amante del break dance que, horas después, se sentaría a mi lado y por quien conocería a Pelezinho, brasileño que –según mi inusual medio “entrevistado”- es uno de los mejores bailadores del género y el latinoamericano que más lejos ha llegado en el tope mundial Red Bull BC One Chipre.

Finalmente, tras media hora de espera, compro mi entrada. Solo quería dos.

Me tocan los asientos 5 y 6 de la primera fila, de la primera grada.

Sitio fatal: se me paran delante los fornidos tipos de la seguridad, la gente no para de caminar de un lado a otro tras algún espacio libre en el suelo y los ya sentados se levantan a tirar fotos y se “duermen” de pie, la arisca fotógrafa de la Red Bull me pisa una o dos veces y la camarógrafa no deja de atravesarse en el medio.

Una fatalidad, pero eso me pasa por no sentarme donde está la prensa.

8:30 pm

Anuncia que el DJ es santiaguero y eso, no sé por qué, me alegra. La pista tiembla. Un conductor, cuyo nombre no recuerdo, rapea el inicio del show y presenta a los 16 B-Boys que se enfrentarán:

  1. Superpeke
  2. 90
  3. Ganicus
  4. Tulio
  5. Kin
  6. Tato
  7. Megatron
  8. Robert
  9. KPO
  10. Tito
  11. Yom
  12. Alegz
  13. Migue
  14. Armando
  15. Neo
  16. Kato

Pelezinho (Brasil), B-Boy Arex (de Colombia y dos veces finalista del orbe), y B-Boy Balto (quien representó a Cuba en la lid regional de Colombia en 2013) son el jurado.

La batalla final, tras intensas horas de volteretas y giros extraordinarios, fue entre Superpeke (Ciego de Ávila) y Ganicus (La Habana). Ganó Ganicus, aunque –desde mi modestísimo entender dado que ni casino se bailar bien- el favorito del público era B-boy 90.

El video fue filmado por mí.

Estas fueron algunas de las declaraciones del vencedor publicadas en OnCuba:

“Practico siempre de tres a cuatro horas todas las jornadas, un entrenamiento integral en el que nos enfocamos en los movimientos en el suelo y el correcto seguimiento del compás de la música, por solo mencionarte dos cosas. También hay que poner atención en la parte física, porque con todas estas vueltas los golpes y las lesiones son frecuentes, lo que uno se adapta”.

“Ser B-boy es como una filosofía, cuando bailas ahí llegas al éxtasis, un punto clímax difícil de explicar. Esta forma de vida no es tan sencilla de llevar como parece, porque no todo es fiesta y baile. Hay que tener dedicación y constancia, repetir uno mismo los ejercicios hasta dominarlos, algo que es complicado pues no contamos con ningún guía en la materia”.

“En Cuba no existe una escuela donde practicar, donde aprender, algo que es común en todos los países. Por el auge del baile se han abierto algunos espacios en las Casas de Cultura, pero todavía no estamos ni remotamente cerca del nivel de superación en esos lugares, y lo necesitamos para acercarnos a la altura de los grandes B-Boys del mundo”.

En Cubacontemporánea salieron, además, declaraciones del favorito: B-boy 90:

“Entreno seis horas diarias y hasta ocho los fines de semana, especialmente en las mañanas. Mis padres saben que paso la mayor parte de mi día bebiendo mi música. Siempre estoy bailando, incluso antes estudié medicina pero ahora el break dance constituye hasta mi profesión, pues trabajo en un hotel haciendo números de baile”.

“Pienso que ser BBoy hermana, es productivo, eres como una fiera, pero solo a la hora de bailar. El resto del tiempo enseña muchísimos valores como la disciplina, el rigor, el respeto. Pienso continuar evolucionando en mis ideas, hacer lo que no he podido hasta ahora. En lo personal me siento contento con mi actuación, a pesar de que una vez más las cosas no funcionaron, en materia de jurado, como hubiese querido”.

“Mi inspiración la hallé en el circo y la gimnasia. Desde pequeño siempre quise realizar esas acrobacias, y entonces combiné eso con la música. Cada reto me transmite seguridad, se pierden los límites, no importa cuán difícil sea un paso, con la adrenalina, la presencia de mis padres y el público no hay imposibles”.

Días después….

 La noche que pasé con el BC One de la Red Bull fue emocionante, atípico. Vi en esa fiesta, además de la adrenalidad fluyendo, un espacio para un grupo generacional que existe y gusta de una música y estilo de baile nacidos de la más honda urbanidad… pero ahora, ahora me topo con esto en el Portal Cubasí:

El departamento norteamericano de la empresa austríaca Red Bull es la más reciente víctima del bloqueo de EE.UU. contra Cuba, al ser multada con unos 89 mil 775 dólares por violar dicha política, informa el periódico ‘Chicago Tribune’.

Y es que esta oficina de la compañía de bebidas energéticas mandó a sus 7 trabajadores a la isla en 2009 para filmar un documental. El viaje se realizó sin la autorización de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros  (OFAC por sus siglas en inglés).

 El bloqueo de Washington contra Cuba, implementado desde hace más de medio siglo, prohíbe que las compañías manden a su personal al país insular sin un permiso previo de esta entidad.  

Debí suponer que algo así venía por el camino y no porque sea la Red bull sino porque es Cuba. Que asco de política.

 

Vea también:

Galería de fotos Break dance en La Habana

Otro show de Red Bull en Cuba

Red-Bull BC-One: de la arena Brecht al Cristo Redentor

Nota publicada en la web de la Red Bull sobre el BC ONE del 2013

B-Balto Representará a Cuba en el Red Bull BC One Latin American Qualifier

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Nacido hace dos décadas, el breakdance fue el primer elemento de la cultura hip-hop en Cuba. Batallando solamente en sesiones de menor importancia y teniendo poco contacto con compañeros de todo el mundo, la escena nacional nunca vivió un evento oficial hasta el presente con el primer Red Bull BC One Cypher en la Isla, el cual tuvo tres clasificatorias en Oriente, Centro y Occidente con más de 70 participantes de la escena.

Yosani Monzón Sosa de La Habana, más conocido como b-boy Balto, se coronó como el campeón absoluto del evento y representará a Cuba en la Clasificatoria Latinoamericana del Red Bull BC One que se llevará a cabo en Agosto en Colombia, en donde luchará por un lugar en la gran final mundial del evento. “Llevo 9 años bailando y esta es la primera competencia que he ganado. No tengo palabras para expresar como me siento, pero todo el esfuerzo valió mucho la pena y voy a dar todo lo mejor para representar a mi país,” comentó B-boy Balto con gran emoción luego de recibir su trofeo.

A las nueve en punto de la noche, 16 de los mejores b-boys de Cuba se dieron cita en la carpa del Circo Trompoico en La Habana, para mostrar todo su talento, estilo y los mejores movimientos de breakdance frente a un jurado de lujo encabezado por el B-boy Lil G de Venezuela, campeón del Red Bull BC One Quealifier en Brazil 2011, y las leyendas cubanas de hip hop B-boy Chachito de Camaguey y B-boy Angel de Ciego de Ávila.

Definitivamente los momentos más decisivos de la noche fueron la polémica batalla en cuartos de final entre B-boy 90 y B-boy Súper Peque, en la que el jurado necesitó de una ronda adicional de batallas para dar su veredicto, y por supuesto la esperada batalla final entre B-boy Súper Peque y B-boy Balto, ambos de La habana. Lil G quedó especialmente conmovido con el talento y la devoción de los b-boys de Cuba: “Vi mucho nivel, pero sobre todo que los chicos disfrutaban lo que estaban haciendo. Se veía esa actitud ganadora en ellos y eso me gustó. La escena va a crecer con este evento y eso es muy bueno,” dijo al finalizar el evento.

La noche cerró con una celebración de varios minutos de todos los B-boys participantes y sus crews quienes subieron al escenario a felicitar al vigente campeón y empezaron a bailar en círculo, tal y cómo lo hacen en las calles.

¿Qué es el Red Bull BC One?
El Red Bull BC One es conocido como una de las competencias de breakdance más importantes de todo el mundo. El hecho de tener una buena reputación en la comunidad de Hip Hop, carácter, fuerza y actitud son los atributos por los que se escoge a los 16 participantes que batallan cada año. En definitiva, todo bailarín de breakdance (más conocido como B-boy) anhela ser parte de este campeonato mundial. Y en el 2011, por primera vez, el Red Bull BC One convocó a participantes de todo el mundo a través de clasificatorias regionales y “cyphers” en cada país. En el 2013 esta tendencia sigue, logrando que se descubran grandes talentos del baile en todo el mundo, incluyendo por primera vez a Cuba.

 BC ONE en Cuba

 

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